Las voces de un municipio

En el corazón vibrante de Baranoa, donde el calor humano se mezcla con la brisa del Caribe, late con fuerza una emisora muy especial: Fiesta Stereo, una de las 20 emisoras que tiene el departamento del Atlántico y la única de dicho municipio. No es una estación radial que cuente con grandes estudios ni sofisticados equipos, pero sí es un proyecto nacido del esfuerzo colectivo de sus habitantes, un medio de comunicación hecho a pulso, con micrófonos sencillos y un transmisor modesto, pero con una potencia inigualable: la voz de su gente.

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Su historia se remonta al 17 de diciembre de 1998, cuando luego de que la Constitución Política de Colombia de 1991 en su artículo 20 estableciera que toda persona pudiese formar un medio de comunicación como persona natural, jurídica o como una organización. Así lo expresa Tomás Nieto Silvera, cofundador y periodista del programa “Sonoros, billos y algo más”, con ese brillo en los ojos que denota una pasión intacta por todo eso que realiza a diario desde muy tempranas horas de la mañana con sus hojas de papel escritas con su puño y letra, en donde tiene plasmada la información recolectada para dársela a conocer a toda su audiencia.

Desde entonces, Fiesta Stereo ha sido la voz del pueblo baranoero, en donde este ha podido expresar sus inquietudes, compartir sus sueños y vivir juntos momentos que han marcado la vida de este municipio.

Rodolfo, uno de los comerciantes que se encuentran en la zona del espacio público desde hace más de 20 años, recuerda con nostalgia cómo con su radio de baterías doble A sintonizaba las primeras transmisiones para escuchar esa “musiquita sabrosa” que lo acompañaba y que lo sigue acompañando hasta el día de hoy. Para él, la emisora le dio vida a su pueblo y comenta que al mismo tiempo impulsa a muchos jóvenes a involucrarse con lo que pasa en Baranoa, sobre todo en lo relacionado con los temas culturales.

Así como también lo señala Josefa, una mujer que deleita a los habitantes de Baranoa con la crocancia de sus chicharrones en la entrada de las instalaciones de la emisora. Entre risas, mientras atiende a sus clientes, comenta que uno de los periodistas todos los fines de semana le dice que le venda la vitamina para poder locutar bonito. "Los grandes medios no llegaban aquí, o si lo hacían, era para mostrar solo lo negativo. Nosotros queríamos contar nuestra propia historia para que el departamento conozca que somos un buen vividero", afirma Josefa.

Hoy, Fiesta Stereo sigue vibrando con la energía de su comunidad. Ha superado muchas dificultades, desde la falta de recursos hasta las amenazas de quienes no ven con buenos ojos una voz independiente y crítica. Pero la pasión de sus voluntarios y el apoyo incondicional de sus oyentes la mantienen viva.

Al sintonizarla, uno puede escuchar desde un programa de noticias con los protagonistas de los sucesos, hasta un debate sobre los desafíos que enfrenta el barrio, pasando por el análisis económico del municipio y el departamento. También hay momentos para recordar despiertos hechos que evocan la nostalgia de antaño y espacios dedicados al talento local, donde jóvenes artistas tienen la oportunidad de mostrar su arte.

Fiesta Stereo es mucho más que una emisora comunitaria; es un símbolo de resistencia, de participación ciudadana y de la capacidad de una comunidad para construir sus propios canales de expresión. Es la prueba de que, con pocos recursos pero con mucha convicción, se puede alzar una voz fuerte y clara, una voz que resuena en cada rincón de Baranoa, llevando consigo las historias, los sueños y la esencia misma de su gente.

Y mientras el dial siga girando y las ondas sigan propagándose, Fiesta Stereo seguirá siendo el latido sonoro de un pedacito de esta tierra caribeña.

Realizado por: David Andrés Beleño