Así comenzó la historia de la familia Yidi, una familia palestina que llegó a Barranquilla a principios del siglo XX, buscando tierra firme en medio de un mundo que se desmoronaba pero que, con mucho esfuerzo, florecería. Años después, de esas raíces crecería Odette Marie Yidi David; una mujer que creció mirando hacia el Caribe, pero convirtiéndose en una de las voces más visibles del diálogo entre Colombia y el mundo árabe, tras ser nombrada embajadora de Colombia en Catar, la primera representación diplomática residente del país en ese Estado.
El legado Yidi en Barranquilla.

Matrimonio de Sabat Slebi - Emilio Yidi, lo acompañan su tío Jorge Yidi (izquierda) y su hermano Teófilo. Fuente: Panorama Fundanense.
Fue en 1911 cuando Emilio (o Yamal) Yidi decidió partir de Belén buscando huir del reclutamiento otomano al ser seleccionado para formar parte de la milicia en Turquía a sus escasos 15 años. Su embarcada en el puerto de Yafa tendría por resultado su llegada al caribe a través de Puerto Colombia y con ayuda de un tío, permitió el asentamiento del apellido Yidi en la ciudad de Barranquilla gracias a múltiples negocios ambulantes hasta el surgimiento de Industrias Yidi, una de las empresas pioneras en la fabricación de cremalleras en Suramérica.
Una vez radicado en Barranquilla y con el paso del tiempo, los Yidi no solo prosperaron en los negocios, sino que también echaron raíces profundas en la vida cultural barranquillera, pues Emilio conoció a Sabat Slebi con quien contrajo matrimonio y tuvo 9 hijos, entre esos Enrique Yidi; ingeniero, administrador de empresas y creador del “Taller Palestina” que busca preservar el arte del nácar y rendir homenaje a sus orígenes y conservar su cultura desde 1998.
Enrique conformó una familia con Karen David y en una herencia mezclada entre lo palestino y lo caribeño tuvieron 3 hijas; Sheryn, Layla y Odette siendo esta última una figura destacada en el fortalecimiento de los lazos entre América Latina y el mundo árabe.

Enrique, Odette, Sheryn, Layla Yidi y Karen David. Fuente: El Heraldo.
Años atrás, Enrique Yidi reflexionaba con Shadya Karawi Name en su trabajo de grado “Nosotros, los colombo-árabes” sobre la pérdida cultural entre las nuevas generaciones de descendientes árabes en Colombia. Decía que, más allá de los apellidos y la comida, poco había quedado de aquella herencia que alguna vez llegó desde Palestina, y que la “parte débil” de esa migración había sido la cultura. Sin embargo, la historia de Odette parece contradecir suavemente esa idea: en ella, la memoria que su padre temía desvanecida ha encontrado una forma de permanecer, ahora transformada en conocimiento, gestión y diplomacia.
La primera embajadora colombiana en Catar

Inauguración de la embajada de Colombia en Catar. Fuente: Cancillería.
Odette en sí misma es un árbol con bastantes ramas, cada una de ellas representa una etapa de su vida en cuanto a su formación personal para ser el tronco que hoy tiene más firmeza que nunca; gestora cultural, educadora, investigadora, escritora, entre otras.
Es profesional en Relaciones Internacionales de la Universidad del Norte y magíster en Estudios del Próximo y Medio Oriente por la School of Oriental and African Studies (SOAS) de la Universidad de Londres, institución reconocida por su enfoque en Asia, África y Medio Oriente. Además de eso, también ha realizado estudios en lengua árabe, derechos humanos, curaduría y gestión cultural; campos que le han permitido articular el conocimiento académico con la acción diplomática y la práctica cultural.
Sin embargo, su paso por Uninorte no fue solo como estudiante, sino también como docente, así mismo en instituciones como EAFIT y la Universidad Autónoma del Caribe, donde ha dictado cursos en las áreas de relaciones internacionales, humanidades y sociales.
Esta trayectoria profesional de más de una década ha estado marcada por el trabajo en la intersección entre cultura, educación y política exterior. En 2013 fue asesora del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia para los temas de Medio Oriente y África del Norte, donde participó en el diseño de estrategias de cooperación bilateral y en programas de fortalecimiento de vínculos diplomáticos con países árabes, durante el primer gobierno de Juan Manuel Santos.
Exactamente una década después de su labor en el gobierno de Santos, en 2023, trabajó como asesora para el fortalecimiento de la gestión y gobernanza migratoria y en la formulación del Centro Intégrate de Barranquilla durante la Alcaldía de Alex Char, cargo en el que participó en formulación de políticas locales enfocadas en la integración social de comunidades migrantes y refugiadas. Su experiencia y su conexión con el mundo árabe fueron pasos determinantes para su posterior nombramiento en 2025 como Embajadora de Colombia en Catar, dentro de la política del actual presidente Gustavo Petro. Su designación marcó además la apertura de la primera sede diplomática residente de Colombia en Catar con el objetivo de fortalecer los vínculos bilaterales en los ámbitos político, económico, educativo, cultural y de cooperación internacional.
Odette también es la cofundadora y exdirectora ejecutiva del Instituto de Cultura Árabe de Colombia (INCACO), una organización dedicada a promover el diálogo cultural y académico entre América Latina y el mundo árabe. Desde allí lideró programas de intercambio, proyectos educativos y actividades de divulgación que rescatan la historia y los aportes de las comunidades migrantes árabes en el Caribe colombiano. De igual forma ha tenido la oportunidad de participar como ponente en foros globales, como la Cumbre Mundial de Innovación para la Educación (WISE) en Doha, la UNESCO en París y la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra.
“Creemos que un mundo más incluyente y tolerante es posible y también necesario. Creemos en el poder del diálogo para construir paz y en el poder transformador
de la educación. Creemos en la necesidad urgente de acabar con el racismo y la discriminación. Queremos contribuir a repensar y cambiar narrativas, y acercar
al mundo árabe y las Américas”
—Odette Yidi, Instituto de Cultura Árabe en Colombia.
De igual forma, Odette expresa su pasión por la educación y la investigación. Además de su paso por la docencia en las instituciones mencionadas anteriormente, tiene varias publicaciones a su nombre tanto en medios nacionales como internacionales; La República, El Espectador y This Week in Palestine. Entre sus textos más destacados se encuentran “Los árabes en Barranquilla”, “Colombia y Palestina: una relación problemática pero prometedora” y “En defensa de la humanidad”, donde aborda temas relacionados con la diáspora palestina, los procesos migratorios y las representaciones culturales del mundo árabe en América Latina.
En la actualidad enfrenta uno de los desafíos más importantes de su trayectoria diplomática ya que su labor como embajadora se desarrolla en un contexto de gran complejidad y sensibilidad para el conflicto entre Palestina e Israel, marcado por tensiones políticas y humanitarias que han exigido de la comunidad internacional esfuerzos constantes de mediación y diálogo. Desde Doha, un país que históricamente ha desempeñado un papel clave en la búsqueda de acuerdos y negociaciones, Yidi representa la posición de Colombia a favor de la diplomacia, la cooperación y el respeto por los derechos humanos.
Las nuevas ramas

Gabriel Abuchaibe y Odette Yidi en su matrimonio. Fuente: La Revista Actual.
Más allá de los espacios oficiales y las mesas de diálogo, la vida de Odette también está tejida por raíces y afectos. Desde el Caribe hasta Catar, ha llevado consigo la memoria familiar que tanto preocupaba a Enrique que se perdiera: la historia de quienes partieron de Palestina buscando tierra firme y la herencia cultural que la formó. Un legado que encuentra continuidad en su propia familia.
Casada con Gabriel Abuchaibe, con quien tiene una hija, Odette vive en Doha la prolongación de una historia que no se detiene. Su hija crece acompañada por la memoria barranquillera de sus abuelos, pero también por la herencia cultural que conecta a Palestina con el Caribe: dos geografías que, aunque distantes, comparten una raíz común.
Como los árboles que extienden sus ramas en busca de luz, la ahora familia Yidi-Abuchaibe sigue creciendo entre dos tierras, nutriéndose del pasado sin dejar de mirar hacia el futuro. En ellas, las raíces que una vez se aferraron al suelo barranquillero ahora florecen en otra latitud, recordando que la identidad, como los árboles, no se define por el lugar donde nace, sino por la fuerza con que resiste y continúa creciendo.

Gabriel Abuchaibe, Odette Yidi y su hija. Fuente: Instagram.


