
Fabiana: Me siento sucia, asqueada, lo recuerdo y aún siento nervios
En febrero del 2021, Fabiana, experimentó una situación horrible en un viaje de InDrive que no podrá olvidar. A las 6:30 a.m., como cualquier otro día, solicitó el servicio de transporte para dirigirse a su trabajo.
Al subirse al automóvil, el conductor comenzó a desviarse de la ruta esperada, y aunque esto podría haberle generado sospechas, Fabiana no se alarmó de inmediato, pues era nueva en Barranquilla y asumió que era otra vía alterna. Al rato de haberse subido al carro, ella notaba que la miraba mucho y empezó a sentirse un poco incómoda, el hombre le hablaba y le hacía conversación y comenzó a hacer comentarios inapropiados sobre su físico, llenos de halagos incómodos.
A medida que el viaje avanzaba, la situación se volvía cada vez más amenazante. El conductor se atrevió a acariciarle las piernas, ella se sintió muy vulnerable. Fabiana quedó petrificada por el miedo, sin saber cómo reaccionar ante la posibilidad de que él pudiera atacarla si hacía algo al respecto.
A medida que el viaje avanzaba, la situación se volvía cada vez más amenazante. El conductor se atrevió a acariciarle las piernas, ella se sintió muy vulnerable. Fabiana quedó petrificada por el miedo, sin saber cómo reaccionar ante la posibilidad de que él pudiera atacarla si hacía algo al respecto.
El hombre continuó, hasta que ella en un acto de valentía, se podría decir, reunió todas sus fuerzas y gritó: "¡Ya basta!" y empujó al conductor, para ponerle fin al abuso. El hombre, sínicamente estaba asombrado y se excusó diciendo que había malinterpretado las señales, una respuesta que Fabiana encontró repulsiva. Nunca había dado indicio alguno de estar interesada en algo más que un viaje seguro hacia su destino.
Conmocionada, Fabiana decidió bajarse del vehículo y caminar la cuadra restante hasta llegar a su lugar de trabajo. Afortunadamente, su jefe le brindó apoyo inmediato para presentar una denuncia oficial. Por el miedo de que eso se fuera repetir, Fabiana compartió su historia en redes sociales, buscando justicia y apoyo. Ella se arrepiente, pues el señor alertado por la publicación negó rotundamente las acusaciones, y su familia contactó a Fabiana para desmentir cualquier posibilidad de que él fuera capaz de cometer semejante acto. Lamentablemente, la denuncia no avanzó, pues los datos proporcionados por el conductor y el vehículo no coincidían, o peor aún, el individuo podría no ser el propietario legítimo del automóvil. Ante esta situación, Fabiana decidió dejar el caso sin resolver.