Por: David Andrés Beleño Cantillo
En medio del vibrante y a menudo ruidoso pulso de Barranquilla, una frecuencia radial emerge como un faro de participación y empoderamiento: 89.6 FM, la señal de Vokaribe Radio. Más que una simple estación, Vokaribe es un testimonio vivo del poder de la comunicación comunitaria, una plataforma donde las voces de los barrios, los olvidados por los grandes medios, encuentran un espacio para ser escuchadas, denunciar, proponer y, sobre todo, construir tejido social.

Ubicada en el corazón de barrios populares, Vokaribe Radio no es una emisora comercial. Su razón de ser no son los anunciantes, sino la gente. Desde su fundación en abril de 1995, ha apostado por un modelo de comunicación horizontal, donde los micrófonos están abiertos a las organizaciones de base, a los líderes sociales, a los artistas locales y a cualquier ciudadano que tenga algo que decir.
Este modelo participativo garantiza que la agenda de la emisora esté genuinamente arraigada en las necesidades e intereses de la gente, ofreciendo una perspectiva que a menudo se pierde en los medios masivos.
No obstante, Walter Hernández Romero, cofundador, presidente y director de Vokaribe, afirma que este proyecto nació de la necesidad de dar voz a aquellos que históricamente han sido silenciados. En un panorama mediático dominado por grandes conglomerados, esta iniciativa emergió como un espacio de resistencia y participación ciudadana a mediados del año 1991, en un contexto donde Colombia atravesaba por una nueva Constitución Política. La idea se materializó cuatro años más tarde.
Según Hernández, la misión ha sido clara desde el principio: ser un medio de comunicación al servicio de los sectores populares, fomentando la construcción de ciudadanía, la diversidad cultural y el desarrollo local. A través de su sitio web vokaribe.net, alcanza a más de 90 barrios y una población superior a los 700.000 habitantes.
"Vokaribe es nuestra voz", comenta María Elena Garcés, líder comunitaria del barrio El Bosque, quien ha participado en varios programas de la emisora. "Aquí no solo nos escuchan, nos entienden y nos ayudan a difundir lo que es importante para nosotros. Es una familia".
Como muchas iniciativas comunitarias, Vokaribe enfrenta desafíos constantes. La sostenibilidad económica, la renovación tecnológica y la capacitación constante de sus equipos son solo algunos de ellos. Sin embargo, su resiliencia es innegable: el compromiso con la comunidad y el apoyo de voluntarios y organizaciones aliadas han sido clave para su supervivencia y crecimiento.

A pesar de estos desafíos, sus logros son numerosos: campañas exitosas de movilización social, reconocimiento a la labor periodística independiente, formación de nuevas generaciones de comunicadores y, lo más importante, el fortalecimiento del tejido social en los barrios que acompaña.
Vokaribe no solo informa; articula, conecta y empodera. En un panorama mediático cada vez más fragmentado, Vokaribe Radio se erige como un faro de esperanza. Su compromiso con la verdad, la participación y la diversidad la convierte en un modelo a seguir para otras comunidades que buscan construir sus propias narrativas.
Escuchar Vokaribe es sintonizar con la auténtica voz de Barranquilla, una voz que sigue resonando con fuerza y vitalidad, buscando a través de sus micrófonos construir un futuro más justo, informado y participativo para todos.
"Nos esforzamos por ser un espejo de nuestra gente", afirma Milton Patiño, otro de los cofundadores de esta emisora comunitaria, quien comenta que la parrilla de Vokaribe es un mosaico de la diversidad cultural y social de la ciudad. Con programas que van desde el Informativo Vokaribe, que aborda noticias locales y departamentales, hasta espacios dedicados a la música folclórica, la cultura picotera, la etnoeducación y las voces de comunidades específicas como mujeres, niños, adultos mayores, población LGBTI y minorías étnicas.
"Queremos que cada oyente se sienta representado, que encuentre en nuestra programación un eco de sus propias experiencias y aspiraciones. No somos solo una emisora; somos un facilitador de procesos sociales".